Las crisis de la soledad es una señal de que estamos en la transición de almas separadas por nuestro egoísmo a convertirnos en almas unificadas. Necesitamos una conexión llena de luz en lugar de una conexión vacía, para que se revele el placer de la unión entre nosotros.

Tengo tantos problemas en el trabajo, tantas responsabilidades, en las noches duermo mal, o casi no duermo, no puedo soportar tanta presión, porque me tiene que pasar a mi esto, porque esta angustia, este sufrimiento.

Debemos darnos cuenta que todo proviene del Creador, la sensación del sufrimiento no la provoca el dolor mismo, sino el hecho de que no sentimos a quien lo inflige y con qué propósito. Debemos entender que nuestra realidad depende enteramente de nuestra percepción, de nuestros atributos y noción interior, es en ese momento que empezaremos a corregir nuestras fallas y como resultado veremos la voluntad del Creador en todo lo que ocurre. Por lo tanto la imagen que sentimos, es lo que sentimos hoy.